Aquellos que hayan visto la película "Speed" de Sandra Bullock les sonará un poco de qué va la cosa. La bomba en el coche que explota si el conductor detiene el vehículo o hace alguna tontería hace que durante toda la película se mantenga la tensión alta alcanzando cotas máximas de interés en momentos cumbre donde parece que, definitivamente, todo por lo que el protagonista lleva luchando todo el rato, se va a ir al traste.
Hay que subrayar algunas partes flojas de la película (la extrema realidad le haría imposible ser tan espectacular). Es cierto que hay partes en las que se sacrifica un poco de lógica en busca de un argumento más ágil y qué entretenga. Las persecuciones a través de las carreteras de la ciudad no serán como "Fast and Furious" pero generarán la suficiente adrenalina como para qué no pierdas de vista lo que está pasando en la pantalla en ningún segundo.
El reparto secundario cumple bien su función (Javier Gutiérrez, Goya Toledo, Fernando Cayo...). Pero el gran reclamo y sostén de la película es un inconmensurable Luis Tosar que se marca un papelón. A los que hayan visto y disfrutado de Tosar en "Celda 211" o "Mientras duermes" les sorprenderá una vez más los innumerables registros que tiene este áctor. Esta vez, es el padre coraje que hará todo lo que sea con tal de proteger a sus hijos ya que ellos también viajan en el coche bomba. No será fácil ya que la madre de los chicos y el personaje de Luis Tosar atraviesan un bache en su matrimonio, cosa que no facilitará las cosas.
La parte crítica de la película se centra en el tema de los bancos (algo bastante actual para mal desgraciadamente hoy en día). El acto instintivo del espectador será ponerse de parte del conductor y padre que ve amenazada su propia vida y la de sus hijos. Pero...¿y si ese padre no es ningún santurrón? Ese padre también es un banquero sin escrúpulos que con sus malas gestiones ha arruinado a mucha gente en busca del beneficio para su compañía (¿os suena esta situación?).
En el otro bando tenemos al malhechor que ha colocado la bomba, ese desconocido que por teléfono exigirá que el banquero le ingrese una alta suma de dinero en la que se incluyen sus propios ingresos familiares (el objetivo del desconocido, no es matar, es arruinar al banquero que lo estafó). De nuevo si te guías por tus instintos deberías rechazar a este personaje. Pero...¿y si ese desconocido perdió todo lo que tenía por culpa del banco hasta que su vida pasó a carecer de sentido para él casi por completo? ¿Declararías culpable a alguien en esa situación? El debate sobre la justicia y el derecho de cada uno a servírsela por su cuenta está servido. ¿De qué lado estás?
JJ

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