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jueves, 31 de diciembre de 2015

Top 10 Películas 2015

Puestos a rememorar, toca repasar lo que ha sido este año con una de las mejores experiencias de las que se puede disfrutar: el cine. Ha habido muchas películas, tanto de tinte más comercial como indie, con malos, buenos y desastrosos resultados (véase "Cuatro Fantásticos" de Josh Trank, que sin duda colmará los top pero de lo inverso). Sin embargo, reduciéndolo todo: si tuviéramos que quedarnos con sólo 10 películas, ¿cuáles serían esas 10 películas para no cansarse de ver, disfrutar y aprender cada vez más? Esta no es una clasificación cinematográfica de las películas mejor realizadas y tal, es MI top 10, de las películas que más me han gustado y que, con los medios que sean, han conseguido llenarme



1. “Los Juegos del Hambre: Sinsajo Parte 2” (Francis Lawrence). Un final épico más que a la altura de la magnífica saga literaria en la que se basa. Sabíamos que, quitada toda la paja en la lenta parte 1, ahora tocaba lo bueno. Y así es. Se mantiene toda la calidad de actores (llegando algunos como Josh Hutcherson hasta extremos insospechados), de dirección y, por supuesto, de guión. Mantener y potenciar la crítica social del libro, sin dejar de entretener y emocionar ni un solo segundo. Si hay una adaptación literaria al cine que tiene que ponerse como ejemplo de fidelidad y aportación, si hay una magnífica película este año, esa es el final de Los Juegos del Hambre. 
2. “Sicario” (Denis Villeneuve). Calidad e inteligencia. Solo la mente de un maestro puede lograr este resultado. Realismo palpable, tensión por todos los poros del cuerpo y un reparto que transmite a la perfección todas las sensaciones y el ambiente tan genialmente creado. 
3. “Ex-machina” (Alex Garland). La dialéctica y la sutileza visual dominan en este thriller que bien podría pasar como una cátedra de inteligencia artificial. Y qué mejores profesores que ese trío de protagonistas que salen al ring a darlo todo. 
4. “Tomorrowland” (Brad Bird). Siempre Disney construye mensajes bonitos, pero en este caso es un mensaje que va más allá: necesario. oportuno, potente y palpable. Ese es el regalo oculto tras una acción rodada muy delicada y agradecidamente que conforman una historia que no puede parar de entretener y, al final, emocionar. 
5. “It Follows” (David Robert Mitchell). Terror. En estado puro. Y desde lo más sencillo. Lo que es la originalidad, lo que son las ideas. Lo que es el cine. 
6. “Birdman” (Alejandro Gómez Iñárritu). Los Oscars que se llevó eran más que merecidos. Trabajo de lo lindo en todos los sentidos (técnica, interpretación...). El cine, en pleno 2015 de blockbusters, aún puede demostrar las armas que tiene por sacar. 
7. “The Interview” (Evan Goldberg y Seth Rogen). Si "It Follows" es la definición del terror, "The Interview" es la de la sátira. Inteligente, en el momento oportuno y de la manera oportuna. Picaresca, sutileza y bestialidad bien repartidas. 
8. “La Novia” (Paula Ortiz). Cuando la literatura se hace cine. Belleza y drama por cada mínimo fotograma. Diferente a todo lo que has visto. Única. 
9. “Focus” (Glenn Ficarra y John Requa). La película en sí es un truco como los que hacen sus protagonistas: te engancha con su belleza y delicadeza, mientras que es capaz de hacerte vibrar por cada giro y avance de una trama que no para. 
10. “Terminator: Génesis” (Alan Taylor). Juego con líneas temporales maravilloso, con una acción que puede parecer tópica pero es que realmente de lo mejor y ciertamente diferente a lo que estamos acostumbrados. Los actores: mejores imposibles. 


Estas han sido mis 10 películas favoritas de este año, aunque no puedo pasar sin olvidarme de mencionar a Kingsman, La Visita y The Walk, grandes sorpresas de las que no esperaba mucho y demostraron todo lo que valían. Chapeau! por ellas, por este año de cine, y por el que está por venir. 


RJ

"The Walk (El desafío)": Una película de altura

Me confieso fan de las películas basadas en historias reales. Resulta más que atrayente contemplar como un hecho real puede atraer a la gente sin necesidad de recurrir a ficción y mentiras. A veces la realidad supera a la ficción y en "El desafío" han sabido explotar este hecho.
La película contada por el propio protagonista (un recurso interesante a la vez que poco habitual) de una forma increible. El actor principal, Joseph Gordon-Levitt (lo pudimos ver en "Looper" o como Robin en "El caballero oscuro"), lo borda en el papel del equilibrista francés Phillipe Pettit. 
Durante las entretenidas dos horas de película el espectador podrá enterarse de todo lo que hubo detrás de aquel gran espectáculo ocurrido en Nueva York el 6 de agosto de 1974. El desafío en sí es más complicado que cruzar la cuerda (lo cual ya es jugarse la vida). El largometraje elimina el peligro de convertir la primera parte de la película en pura paja hasta llegar al momento cumbre. Consigue que te diviertas viendo como llegó Pettit a ese punto, al mismo tiempo que le coges cariño a un personaje con el que sufrirás cuando esté sobre un ligero cable a más de 400 metros de altura. 
Siempre es recomendable informarse de la realidad una vez que hayas visto la película. Si haces esto comprobarás lo fiel que es la película a la realidad. Habrá momentos en la película en los que pienses que es pura ficción, pero no, es una HISTORIA REAL.
Otra de las grandes bazas de la película es que es apta para todos los públicos y puede entretener desde los más jóvenes hasta los más mayores. Sin ser un espectáculo visual consigue transmitirte el vértigo y la tensión de aquellos momentos. 
Lo peor, su escasa distribución. No se le ha dado tanto bombo como quizás merece así que habrá que estar pendiente si quieres disfrutar de esta experiencia que pocas películas pueden ofrecer, ofrecen o han ofrecido. 

JJ

El desafío (The Walk) (Robert Zemeckis, 2015) Reparto: Joseph Gordon-Levitt, Ben Kingsley, Charlotte Le Bon, James Badge Dale, Cesar Domboy, Clement Sibony, Benedict Samuel, Vittorio Rossi, Ben Schwartz, Steve Valentine, Mark Camacho
Género: Drama basado en hechos reales  Duración: 124 minutos

viernes, 25 de diciembre de 2015

"Sinsajo: Parte 2": Bienvenidos a los septuagésimo sextos juegos del hambre

Llega a su fin una de las sagas más exitosas de los últimos tiempos. Una saga que incluso ha inspirado otras de gran éxito (la serie "Divergente" se le parece sospechosamente). Una saga que en todo momento ha contado con un elenco de calidad (Lawrence, Hutcherson, Hemsworth...), de hecho las actuaciones son de lo mejor de la saga en general.

"Sinsajo: Parte 2" llegaba tras una decepcionante primera parte en la que pasaba más bien poco y no se hacía nada más allá de preparar el terreno para el enfrentamiento final (consecuencias de dividir un libro en dos películas). Esta segunda parte está sin duda a un gran nivel y tiene escenas de alta calidad visual. Quizás le falte tener un ritmo más constante ya que hay determinados momentos de la película en los que toda esta intensidad y ritmo alto cae por completo y se llegan a hacer largos esos minutos que son necesarios pero demasiado presentes. Si hacemos balance de las dos partes en las que se ha dividido "Sinsajo" y las comparamos como únicas frente a "En llamas" y "Los juegos del hambre" podemos ver que la última parte no llega a alcanzar tanta diferencia como debería lograr ya que es la parte en la que se resuelve todo y debería estar un par de escalones por encima de sus predecesoras (cosa que no ocurre). 



Pero volviendo a centrarnos exclusivamente en esta segunda parte, es de justicia decir que han sabido reflejar muy fielmente lo que es una revolución y ese conflicto de intereses incluso entre miembros del mismo bando, que a veces se origina. Sacrificios, traiciones, muertes inesperadas.... La esencia de esta película la define excelentemente el personaje Finnick Odair antes de lanzarse a la batalla cuando exclama: "Damas y caballeros, bienvenidos a los septuagésimo sextos juegos del hambre". Y es que esta película consigue recuperar en cierto modo esa esencia de los juegos que se perdió en la anterior película. Pruebas y trampas por doquier, gran acierto, es lo que tiene adaptar un gran libro. 

Como en todo final hay que tomar decisiones que marcarán el final de la saga. Hay grandes sorpresas (cuidado con los spoilers si todavía no la has visto) que no dejarán indiferente a ningún seguidor de la saga. La mayoría de estas decisiones finales son bastante acertadas, mostrando incluso la propia naturaleza humana avariciosa, vengativa, a veces olvidadiza y con alta dosis de injusticia. La resolución del triángulo amoroso es también bastante decente, consiguen evitar el desastre de la saga "Crepúsculo" centrando toda la película en dicho triángulo al tiempo que te mantienen intrigado sobre como terminará todo.

Esta es una crítica favorable para una película entretenida, que sin ser nada épico ni fuera de serie, consigue llenar las expectativas de acción, suspense y mensaje (algunas más que otras). Pero para terminar es necesario destacar y casi denunciar el pésimo trato que se le da al personaje de Gale Hawthorne. Independientemente de la decisión final de Katniss entre él y Peeta (no quiero hacer spoiler), el trato que recibe el personaje dista mucho del merecido por alguien de su estilo. Un personaje con el que el público se puede sentir más cercano que con el de Josh Hutcherson, es infravalorado, inutilizado y arrastardo a un segundo plano del que solo sale en determinadas escenas donde se hace demasiado evidente la falta de un personaje como él. 

Podría dar más argumentos de este hecho, pero ya serían spoilers. Si ya la has visto y quieres comentar más, no dudes en comentar, tanto de esto como de cualquier otra cosa que se te ocurra (buena y mala).

JJ

"Los juegos del hambre: Sinsajo- Parte 2" (Francis Lawrences, 2015). Reparto: Jennifer LawrenceJosh HutchersonSam ClaflinLiam HemsworthDonald SutherlandJulianne MooreNatalie DormerGwendoline ChristiePhilip Seymour HoffmanRobert KnepperStef DawsonElden HensonEvan RossMahershala Ali,Wes ChathamOmid Abtahi  Género: Ciencia ficción, Aventuras. Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=JTrKS9SYNmg

domingo, 13 de diciembre de 2015

"Sicario" Cuando la realidad supera a la ficción

A la hora de informarte sobre esta película para saber por donde irán los tiros (y nunca mejor dichio), lo primero de lo que debes darte cuenta es que el director es Dennis Villenueve. Ya mostró en "Prisioneros" (2013) con Hugh Jackman y Jake Gyllenhall de lo que es capaz con tal de lograr que el espectador no salga indiferente después de ver una película suya. Hoy en día estamos lleno de cine comercial, que busca llenar el ojo del espectador y atraer al público fácil para llenarse los bolsillos. Y prefectamente podrían haber ido por ese camino. Por el camino de los tiros, sangre, traición, sexo y asesinatos a sangre fría, para entretener y ya, como hemos visto en tantas otra películas. Pero no es el caso de Villenueve. Esta película no tiene persecuciones y tiroteos por doquier, pero tiene algo que esas otras no tienen: sentido y realidad. Y es que a veces el simple hecho de plasmar la realidad tal y como es, da como resultado algo infinitamente mejor que cualquier paranoia o abstracción en base a un tema.

 Cuando salgas de la sala de cine después de haber visto la película te darás cuenta que has asistido a una clase de calidad. Una clase acerca de la realidad (de la dura realidad) y tambíen sobre cómo hacer cine del bueno. Obviamente hay muchas formas de contar una misma realidad, y aunque el mensaje sea el mismo, el medio utilizado y la forma que le des influye bastante en el resultado final. La historai está contada a través de la experiencia de la agente Kate, interpretada por Emily Blunt. Se trata de una agente que se mete en un mundo del que sólo conoce la parte más externa. El personaje principal parte exactamente del mismo punto de partido del que parte el espectador que ve la película. Los descubrimientos que va haciendo ella, son los mismos que descubre el espectador creándose un vínculo entre personaje y público. 

En ciertos momentos de la película se plantearán debates morales interesantes, centrados casi todos en  la figura de un inconmensurable Benicio Del Toro. Su personaje es ese guía que muestra tanto a la protagonista como al propio espectador los rincones mas oscuros de los cárteles de droga, un mundo para nada sencilllo, para nada acabado y a veces con poca logica; pero real. También se te da la oportunidad a lo largo del metraje de pensar qué hubieras hecho en el lugar de la protagonista y si realmente apruebas lo que el teórico bando "bueno" hace para lograr su fin. 

Al fin y al cabo se trata de una película para atender, aprender y valorar, en la que en todo momento serás consciente de la calidad de lo que se te está mostrando.

JJ

"Sicario" (Denis Villeneuve, 2015). Reparto: Emily Blunt, Benicio del Toro, Josh Brolin, Victor Garber, Jon Bernthal, Daniel Kaluuya. Género: Thriller. Drama. Acción. Drogas. Crimen. Policíaco. Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=5QqkTUFdnE8

jueves, 10 de diciembre de 2015

"Ocho Apellidos Catalanes": ni sí ni no.

Quién le iba a decir a Emilio Martínez-Lázaro hace algo más de un año cuando se estrenó “Ocho Apellidos Vascos” (2014) que llegaríamos a finales de este año con su secuela abarrotando de nuevo las salas y con dos premios Goya para la primera entrega. El éxito más que abrumador que mantuvo líder a la película protagonizada por la ya consolidada Clara Lago y el debutante Dani Rovira fue la excusa perfecta para intentar repetir el acierto. Sin embargo, no hay que olvidar que aquella primera parte no estuvo exenta de críticas negativas, a pesar de que la taquilla les hiciera oídos sordos. Por lo tanto, ¿qué nos podemos esperar de esta continuación? ¿Es cierto eso de que segundas partes nunca fueron buenas, o la chispa de la comedia cultural vuelve a iluminar las salas?


La respuesta más rápida sería la confirmación del refrán. Si comparamos esta secuela con la original… bueno, no, directamente no hay punto de comparación. No es ya que esa chispa de comedia cultural se haya perdido, sino que simplemente no está. Aquí llegamos a la declaración de intenciones que hay que hacer antes de nada: “Ocho Apellidos Catalanes” NO es una comedia, es un drama romántico de bodas (en plural) con tintes de comedia y sustentado sobre los personajes. Esta breve definición tiene sus consecuencias en el resultado final del film, así que vayamos una por una.
Al igual que la primera, y como bien refleja el cartel, estamos ante una película de personajes caracterizados por su cultura, y son ellos los que llenan la pantalla, por mucho que el director se empeñe en incluir algunos planos generales de ambientes que, como pasaba en la primera, acaban desentonando un poco (¿por qué meter un plano general del ave para mostrar el viaje? ¿No habría sido más provechoso incluir algo de acción durante el trayecto? ¿Qué es ese principio desde el cielo hasta el puerto vasco? Le hubiera dado mucho más ritmo un comienzo brusco con un gag del personaje de Karra Elejalde). Situaciones. Eso es de lo que va la película. Como un teatro, el decorado es solo un telón de fondo para un conflicto cultural y romántico que se desarrolla dialécticamente. Otro punto que remarca a los personajes, es la banda sonora, o más bien, la ausencia de la misma. Tampoco es que se eche en falta, ya que nos basta con sus suspiros de puro desquicio, las carreras, los gritos, los movimientos exagerados… Ellos llenan la pantalla (unos más que otros, como ahora veremos).
Dani Rovira sorprendió con su protagonismo cómico en la primera parte por la chispa constante que tenía. Sin embargo, en esta segunda entrega no puede evitar quedar apagado por culpa del guión. Como hemos dicho, ya no se trata de una comedia a más no poder, sino de un drama romántico de reconquista, y Rovira no está hecho para esto. ¿Quieren verle en drama? Vean la serie de Telecinco “B&B”. Como secundario de apoyo en una serie dramática, está perfecto, ya que puede meter algún punto cómico, pero protagonizar una película, y encima al lado de un peso pesado como Clara Lago, es algo que ha podido con él y con las esperanzas que todos teníamos en un valor seguro de comedia.

Hablando de Lago, si bien en la primera sacaba su comedia de la seriedad y brusquedad vasca, aquí eso se mantiene pero en segundo plano. Ahora ella es la que domina la película, porque domina de sobra el tono del film: el drama (véase “La Cara Ocutla” [Andrés Baíz, 2011]). El más claro ejemplo es un primer plano de su cara durante casi un minuto por el final donde culmina todo el argumento. Se luce, llena la pantalla en cada segundo y, por ende, acaba comiéndose a todos los demás.
Berto Romero es otra de esas víctimas. Por muy bien que lo hiciera no podría haber dado al talla, ni siquiera en la escena que tiene cara a cara con Dani Rovira (esa escena es el más claro ejemplo del tono de la película y de sus consecuencias; un momento que tanto estaban evitando y, cuando llega, sientes que no está pasando nada). Ya suficientemente inexplicable fue su nominación por “3 Bodas de Mäs” (Javier Ruíz Caldera, 2013), y no había quién se lo creyera como secundario, con que ahora, ¿se le da el protagonismo de la película? Mal. Muy mal. Habría que hablar seriamente con quien le haya dicho que es actor de cine.
Karra Elejalde está eficaz, bien, pero como le ocurre a la película en general, no llega ni a la suela de los zapatos de su actuación en la anterior. Incluso a veces fuerza demasiado el acento vasco. Se le da más protagonismo, y sí que hay que recalcar que aguanta con fuerza el protagonismo que le han dado con la trama romántica con Carmen Machí. Al igual que Lago, se luce en el giro al drama.
Con Carmen Machi ocurre un poco lo mismo. El Goya ni lo va a oler ahora. Se luce en el drama con Karra Elejalde, como apoyo a Dani Rovira en su reconquista y en esos increíbles planos que comparte con Rosa María Sardá, que son de lo mejor de la película. Tanto Machi como Errejalde dejan atrás esa caracterización única con la que se lucieron hasta el infinito en la primera parte para abordar más tramas, más trabajadas y en las que dan la talla, pero siempre se echa de menos esa chispa cómica de la primera.
Si Berto Romero es el mayor error del film, Rosa María Sardá es el mayor acierto. Ella se come la pantalla, ella es por lo que se va a recordar esta secuela. El tópico catalán que falla en Romero se percibe y critica en Sardá. Hay quién dirá que casi se interpreta a sí misma, pero sea como sea, es la estrella del film.
Grata sorpresa la de Belén Cuesta que, a pesar de sus no demasiados minutos, entretiene, enternece y hace reír, todo con una mezcla de acentos muy bien pensada. Otro punto fuerte de la película.
¿Para qué reunir a todos estos actores? ¿Qué historia es la que nos van a contar? He aquí el mayor agujero de la película: el argumento. No hay quien se lo crea en ni un solo minuto. De entrada, ya desconcierta al espectador que después del mágico final de la primera, esta película empiece con todo ese trabajo echado por tierra, y es tal que así. De repente, así porque sí. Es de agradecer que traten de mantener el misterio y convertir este comienzo repentino en una incógnita presente durante casi toda la película, pero aún jugando con las razones, no logran ser válidas. Está claro que tenían que hacer una continuación, y solo se les ocurrió separarles. ¿Todo para qué? Cuando acabes de ver la película, pregúntate: y todo esto, ¿para qué? ¿Era realmente necesario?

Ya que comparamos con la predecesora, sí que es de agradecer que se mantengan ciertas claves que resultaran familiares al espectador, como el re-encuentro de Koldo con un personaje al que ama mucho pero siempre con esa distancia entre ellos (un plano de los dos, en este caso con Merche, de perfil, y rectos como un palo, con un montón de espacio entre ambos), Rafa proponiéndose conquistar a Amaia en 3 días, los compadres que llegan justo para la boda… El estilo trata de poner todo de su parte, aunque no se aprecia tanto cariño y delicadeza, debido más que posiblemente (una vez más) a las prisas con las que se ha llevado a cabo esta producción.
Sin duda, hay más trabajo, más medios, ya MEDIASET trabaja sobre seguro y no le importa desplegar todas sus armas. Sin embargo, a veces más es menos, y aquí todo ese empeño claramente visible no se acaba traduciendo en mayor eficacia. ¿Por qué jugártela con esa escena de Dani Rovira en las alturas con un fondo que apesta a ordenador? Para compensar, no vamos a obviar las que son sin duda las dos mejores escenas del film: la escena de la noche anterior a la fiesta, en la boda, donde se cuentan a la vez la historia de las 3 parejas implicadas en la historia (la reconquista de Rafa sobre Amaia con una escena de baile fabulosa en el terreno de lo dramático, el cierre sentimental de Koldo con Merche y el amor “imposible” del personaje de Belén Cuesta con el de Berto Romero); y una breve pero más que intensa conversación entre las dos madres en discordia, los pesos pesados Carmen Machi y Rosa María Sardá, verlas compartir plano es algo que no tiene precio, de ahí no puede salir nada malo.


Para terminar, habría que pararse a pensar, más allá de los medios técnicos o interpretativos de la película, ¿cuál fue la clave de su éxito? La cultura, chocar dos culturas tan opuestas como la vasca y la andaluza, conociéndolas a ambas en profundidad, y mostrar que los polos opuestos se pueden atraer. Conciliar culturas a través de estereotipos. Brillante. Una pena que esta se quede en el camino, ya que con el tema catalán podría haber arriesgado más, algo que no hace, quedándose muchas veces en meros estereotipos consabidos. En esta secuela, las culturas vascas y andaluza, tan presentes en la original, quedan en un más que segundo plano, como mera caracterización de los personajes, y todo (situaciones, diálogos, fingimientos, chistes, estereotipos) se centra en el catalán. Así no concilian nada, porque no enfrentan nada, solamente tratan una cultura un poco al extremo, llegando incluso a la burla. No digo que vaya  a sentar mal la película, pero digamos que esa etiqueta de “película cultural” de la que tanto presumía “Ocho Apellidos Vascos” se ha cambiado por la definición general de la película que sin duda entretendrá, gustará (si sabes cómo ir a verla) pero que, en mayor o menor medida, a los millones de espectadores que repitieron con la primera parte y esperaban una buena razón para hacerlo ahora, decepcionará: un drama romántico de reconquista sobre bodas. 


"Ocho Apellidos Catalanes" (Emilio Martínez-Lázaro, 2015). Reparto: Dani Rovira, Clara Lago, Karra Elejalde, Carmen Machi, Rosa María Sardá, Berto Romero, Belén Cuesta. Género: Comedia. Duración: 99 minutos. Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=ebyALRLNdpA


RJ

martes, 8 de diciembre de 2015

"Ocho apellidos catalanes" Cumpliendo con lo esperado

Un largometraje que parte como la secuela de la película más taquillera de la historia del cine español, no lo tiene aparantemente fácil para rayar al mismo nivel que su predecesora y evitar las comparaciones que muchas veces son odiosas. 
"Ocho apellidos catalanes" parte de una premisa bastante ilógica y mala, consecuencia de forzar una secuela para obtener más dinero. La relacíón tan perfecta conseguida entre Rafa y Amaya por la cual se lucha durante toda la primera película...y te enteras CON EL TRAILER de que la secuela empieza con la realación ya rota y con Amaya que no ha tardado nada en encontrar a otro y prometerse con él. La relación sentimental de Koldo, el padre de Amaya, tampoco es que se tenga demasiado tacto a la hora de jugar con ella. 
La película está apoyada en guión casi inexistente más allá de buscar excusas para soltar los típicos gags que son buenos, todo hay que decirlo, pero como toda la película, un esaclón por debajo de "Ocho apellidos vascos". Si vas a ver esta película empieza por no esperar algo tan bueno como la primera porque sino el chasco que te puedes llevar es considerable. 
Con el inicio de esta crítica puede parecer que estamos ante una película mala, pero ni mucho menos, es una película de un nivel medio aceptable. En ciertos momentos consigue mantener la esencia y el toque que tanto gustó de la primera película. Un pueblo en el que abunda el contraste de culturas y una mestría en la forma de buscar el escenario perfecto para desarrollar una trama cómica; todo esto unido a actuaciones bastante buenas forman un cóctel bastante agradable para el espectador.
Lo que la falta a la película para alcanzar un nivel alto es conssitencia. Aunque sin duda su mayor fallo es la forma de plantear la película desde el inicio. El planteamiento que te da la película al principio da lugar a muchos agujeros sin sentido que no son llenados. Mención aparte merece Berto Romero, como cómico te puede gustar o no, pero si quieres hacer una película en condiciones sin ser ridícula no puedes contratar a este hombre como actor principal. No es buen actor ni pretende serlo. Con todo, hay momentos en los que no está tan mal como podría haber estado, pero su contratación es otro lastre grande. Su química con Clara Lago (y con cualquier actor o actriz que le pongas) es nula, y en las escenas que comparte con Dani Rovira es engullido por el malagueño (el cual tampoco es que sea un actor de primerísimo nivel). 
De nuevo es esa idea inicial la que lleva a la película a la necesidad de adoptar un tono romántico para desarrollar un triángulo amoroso, y eso es algo que no llega a conseguir en ningún momento. Puedes disfrutar de la película, de sus momentos graciosos, pero no le busques sentido y correlación a lo que ocurre. A la ya mencionada inexistente química entra los personajes de Berto Romero y Clara Lago, cuya relación parece que no llega a ser real en ningún momento de la película, hay que sumarle la falta de sangre en la lucha por la chica. Berto era el rival de Rafa por el amor de Amaya, como si pones a un árbol en lugar del catalán. 
Se nota la mayor cantidad de recursos empleados en una película que se ha hecho a conciencia pero con otro objetivo: el de estirar la manta todo lo que se pueda para que sgian cayendo los billetes. La resolución es realmente cómica, pero de lo absurda que es.  El género "Ocho apellidos" ha sido sin duda una de las grandes marcas cómicas de calidad del cine español, pero no deberían olvidar que lo que se les da bien es la comedia, no el drama romántico.
En resumen, si te quedas con los buenos gags y toques de humor y calidad de la película saldrás bastatne satisfecho; pero si por el contrario decides buscarle un sentido y pararte a pensar por un segundo la cantidad de absurdeces de las que acabas de ser testigo, cuidado, porque la decepción será de aúpa. 
Decide qué esperas, en función a qué la vas a juzgar, y dependiendo de eso la película cumplirá con lo que esperas....o no. 

JJ

"Ocho apellidos catalanes" (Emilio Martínez-Lázaro, 2015) Reparto: Dani Rovira, Clara Lago, Karra Elejalde, Carmen Machi, Rosa María Sardá, Berto Romero, Belén Cuesta.  Género: Comedia  Duración: 99 minutos  Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=ebyALRLNdpA

sábado, 5 de diciembre de 2015

"En el corazón del mar": Una marea sin grandes olas

Una película marina dirigida por Ron Howard ("Rush", "Una mente maravillosa"), con Chirs Hemsworth (sí, Thor) y teniendo la oportunidad de ver a Tom Holland sabiendo ya de seguro que será el próximo Spider-Man...¿alguien da más?

Desde luego todo lo que ofrece esta película es algo que no debería obviarse con facilidad ya que cuando hacemos eso corremos el riesgo de perdernos algo realmente sublime. El primer punto positivo que se le puede anotar a la película es la gran recreación de los escenarios, muy bien conseguidos que consiguen trasladar al espectador esa sensación de estar rodeado de mar. Los momentos de caza a los cachalotes son realmente épicos con el agua marcando el rastro de la barca que avanza a toda velocidad para no perder su captura. Tiene buenos apuntes históricos explicando el porqué de los balleneros y su fin. 

Antes de todo hay que destacar que esta película se basa en la historia REAL que inspiró el mito de Moby Dick. Siempre resulta de interés informarse (después de haber visto la película) acerca de qué fue lo que sucedió realmente. 

Quizás falten líneas del argumento para Tom Holland, aunque Chris Hemsworth y Benjamin Walker forman un gran dúo protagonista encarnando al primer oficial Owen Chase y al capitán George Pollard respectivamente. Otra de las partes más destacadas de la película es ver el cambio físico de Chris Hemsworth, algo muy visible y que hay que reconocerle al actor. La duración de la película es más que adecuada para desarrollar y dejar claros todos los conceptos y tramas. A veces la realidad proporciona guiones de cine que superan a la ficción y aquí podemos tener perfectamente uno de esos casos.entrar en más batalla sería acercarse peligrosamente a la línea que separa algo inspirado en hechos reales de la pura ciencia ficción a la que este tipo de películas nunca debe llegar

Esta película es como una marea de cosas bien hechas y elementos que toda gran película de cine debería tener. Es una marea que no tiene grandes olas de acción, pero con una fuerza que radica en la constancia del empuje de ese mar de película que han creado director y actores.

Como todo es mejorable, se echa de menos algo de acción. La que hay, bien es cierto que es muy buena y electrizante, pero se le debe pedir más. Sí que es cierto que al ser una ballena gigante el enemigo y tener que ceñirse lo más posible a la realidad, entrar en más batalla sería acercarse peligrosamente a la línea que separa algo inspirado en hechos reales de la pura ciencia ficción a la que este tipo de películas nunca debe llegar. Con todo, podrían haberse recreado más en la caza de cachalotes pequeños y alargar los encuentros de los tripulantes con el monstruo marino que los acecha. 

Otro de los aspectos negativos y que merece una mención aparte no tiene nada que ver con actores, director ni guionistas, ni siquiera con la película en sí. Lo peor de la película es, como en muchas (demasiadas) películas ultimamente: EL TRAILER. Queridos realizadores y montadores de trailers, deberían intentar hacer un trailer decente sin que nos destripen en menos de tres minutos todo el argumento final de la película, juntos con escenas que a la postre resultan decisivas (a veces incluso te muestran el final!!!!). 

Si no has visto el trailer, te digo, ve a ver "En el corazón del mar" al cine porque realmente es una de esas películas cuya entrada está más que justificada. Y si ya has visto el trailer y te ha gustado, intenta olvidarlo todo lo que puedas, e igualmente ve y disfruta, porque lo conseguirás.

JJ

"En El Corazón del Mar" (Ron Howard, 2015). Reparto: Chris Hemsworth, Tom Holland, Benjamin Walker, Brendan Gleeson, Ben Whishaw, Cillian Murphy. Género: Aventuras. Mar. S.XIX. Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=7hR-Kdyi9Lk

viernes, 4 de diciembre de 2015

"En El Corazón del Mar": ritmo marino con ecos de grandeza.

“En El Corazón del Mar” (Ron Howard, 2015) es ritmo marino. Imaginaros "Rush" (Ron Howard, 2013) pero en el agua. Esa sensación de vértigo y velocidad sin parar, incluso en los muy logrados momentos dramáticos.




Acción con planos detalle (jugando con el desenfoque del fondo donde se desarrolla la acción) y drama con primeros planos. Ron Howard guía la atención del espectador, para vivir esta aventura marina de cerca, en vez de con el típico plano general lleno de CGI.
El sonido es realmente envolvente, digno de cine. El crujir de la madera, las velas al desplegarse y, sobre todo, ese profundo sonido de la ballena principal tan redondo. Técnicamente, se merece más de una nominación al Oscar.
Chris Hemsworth está bastante correcto (seamos sinceros, no es el mejor actor de Hollywood, pero en su papel de hombre dominante, gracioso y esforzado lo clava) pero a mitad de película con el drama más profundo, actúa como nunca le habíamos visto, llorando, sufriendo y cargando con todo el peso de la película. El resto del reparto más que geniales, destacando a Tom Holland (brillante, como en “Lo Imposible”) y a Brendam Gleeson (breve pero más que eficaz y emotivo, sobre todo cuando revela el gran secreto). También habría que destacar el choque de opuestos entre Hemsworth y Benjamin Walker, que a través de su interpretación deja ver que puede hacer algo más que combinar la presidencia de un país con matar zombies.


Pero si hablamos de personajes, no podemos obviar al villano tan genial y originalmente construido, comúnmente conocido en la actualidad como Moby Dick. Podrían haber optado, como era “lógico”, por limitar su aparición a un ataque al barco y dejar que el drama de supervivencia surja; sin embargo, para ahogar al espectador en ese caos en medio de un desierto de agua (como se refieren al océano en la película), convierten a la gran ballena en un depredador cual tiburón spielbergiano: frío, calculador, con un objetivo fijo en esos precisos marineros que, incluso después de meses, sigue presente, aterrorizando y  sin descanso hasta un desenlace de guión que a más de uno dejará insatisfecho a primera vista pero que, una vez que se piensa, puede descubrirse la intención que impregna todo el film: dar a un relato ya consabido un punto de vista diferente, atrevido y particular, con un claro sello de calidad. 


"En El Corazón del Mar" (Ron Howard, 2015). Reparto: Chris Hemsworth, Tom Holland, Benjamin Walker, Brendan Gleeson, Ben Whishaw, Cillian Murphy. Género: Aventuras. Mar. S.XIX. Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=7hR-Kdyi9Lk


RJ

domingo, 29 de noviembre de 2015

"Sinister 2": Más allá del miedo

Por fin llega la secuela de la película que, con Ethan Hawke ("Regresión", "Boyhood") al frente nos planteó la realidad de un ente maligno desde una perspectiva bastante original al tiempo en el que se apoyaba en el recurrente ítem de los niños como ejes centrales del los seres oscuros. 
Tras el final de la primera entrega, las expectativas y ganas de ver cómo continúa la trama son dos alicientes que se ven más que satisfechos tras la película. Quien no haya visto la anterior entrega no debería ver ésta ya que empieza justo donde acaba su predecesora y hay muchas cosas de la trama que no se pueden entender si es tu primer contacto con Sinister. 
Uno de los mejores puntos de la película es aprovechar a un personaje de la anterior película (el policía) para desarrollar una nueva trama que es mucho mejor que la de la anterior (la cual no era nada mala). Aunque los niños vuelven a ser lo más vulnerables a la presencia de Bagul, esta vez serán dos gemelos los que desarrollen la parte más oscura de la película aportando frescura y mucho más interés. También veremos a más fantasmas y conoceremos más a fondo los casos anteriores a la familia que nos ocupa indagan más en el cómo y por qué de estos atroces asesinatos. 
El largometraje no se hace demasiado extenso, lo que permite mantener un ritmo alto en todo momento con actores no muy conocidos pero capaces para hacer lo que se les pide. 
En resumen, son 97 minutos de tensión, desarrollo de una trama completa y algún que otro susto, formando una mezcla perfecta de elementos innovadores en el cine de terror, los mejores toques de la anterior película y algún elemento típico necesario sin caer en lo repetitivo. 
Todo este buen hacer se mantiene durante 96 minutos en los que, si te vas de la sala antes de ese minuto restante saldrás con un buen sabor de boca. Sin embargo, alguien tuvo la pésima idea de añadir ese minuto final. Ese minuto en el que se tira por la borda toda la innovación y maestría mostrada hasta el momento, para caer en un cliché más que obvio, repetitivo e innecesario que te hac salir con un mal sabor de boca de una película que, en líneas generales es bastante fuerte.

JJ


"Sinister 2" (Ciarian Foy) Reparto: James Ransone, Shannyn Sossamon, Robert Daniel Sloan, Dartanian Sloan, Lea Coco, Tate Ellington.  Género: Terror, Sobrenatural   Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=SzO_JDTw2dw

martes, 17 de noviembre de 2015

"Sicario": uno contra el mundo.

¿Una película sobre unos atentados reales? Sobreabundan. ¿Una película sobre la desaparición de unas niñas? Muy tópico. ¿Una película sobre la droga en América? Demasiado recurrente. Todos estos son temas muy amplios y frecuentemente adaptados a la gran pantalla, de cada género podemos encontrar multitud de ejemplos; sin embargo, de vez en cuando llega alguien que coge ese tema que hemos visto tanto y consigue sacarle el jugo que intrínsecamente tiene, aportando una perspectiva diferente. Y de eso hablamos cuando mencionamos al director canadiense Denis Villeneuve. "Polytechnique" (Denis Villeneuve, 2009), una película sobre los atentados a un instituto de Montreal, contados desde la experiencia de dos supervivientes concretos. "Prisioneros" (Denis Villeneuve, 2013), un tema que puede dar tanto juego como la desaparición de dos niñas contado desde dos puntos de vista tan dramáticos como marcados de un padre y un policía. Y este año le toca el turno a "Sicario" (Denis Villeneuve, 2015), donde el director cuenta la enorme problemática llena de corrupción en la frontera de México con EEUU, adoptando la perspectiva de una agente del FBI con una mente demasiado utópica para el lugar.



Como decía, se trata de perspectiva. Todo (o casi todo) ya está inventado. Todo (o casi todo) ya está contado. Ahora no buscamos historias nuevas, sino nuevas formas de contar las historias que ya hemos escuchado. Y eso es lo que hace Villeneuve en cada paso que da. En este en concreto, se pega (muchas veces, literalmente con el encuadre en pantalla) al personaje de una más que excelente Emily Blunt. Ella es la presentadora del programa de TV que estamos contemplando. Muchos pueden contar un conflicto bélico, pero solo con eso sería una película más del montón. Ya el cartel es una clara declaración de intenciones de la esencia de la película: la mente y visión de Kate (Emily Blunt). El más claro ejemplo lo encontramos en una de las primeras escenas, cuando la llaman a la reunión. Simplemente la han llamado, no sabemos para qué. Ella está esperando fuera, y nosotros también. Si gira la cabeza para mirar por el cristal, adoptamos los ojos de ella en una ocularización interna, con una cámara en mano que se mueve de un lado a otro, mirando a través de sus ojos; también juega con ello el sonido, a través del cual podemos percibir (al igual que ella) el murmullo de una conversación que nos resulta inteligible por la separación del cristal. Pequeños recursos que nos transmiten grandemente las sensaciones y preocupaciones de su protagonista, que nos hacen (como representa el cartel) meternos en la mente de ella. La cámara no pasa dentro a menos que ella lo haga. Y hasta cuando lo hace, sorprende el uso de un plano pegado a su espalda que la deja totalmente de espaldas (o incluso uno en el que volvemos a ver a través de sus ojos). A lo largo de la película, veremos que la cámara no se separa de Kate, y que compartiremos toda la evolución con ella. Eso es "Sicario": un más que crudo problema de grandes magnitudes afrontado a través de los ojos de una utópica agente del FBI estadounidense. 



Jugando con esta perspectiva, sorprenden también los fragmentos de una historia aparentemente inconexa con el resto de la trama: un policía mexicano que juega al fútbol con su hijo, que desayuna con su mujer, que se va a trabajar... ¿Por qué? El director nos tiene preparado un pequeño regalo, un detalle sutil que, en su resolución, vemos que podría haberse obviado, en la inmensa mayoría de películas se obvia, no se cuenta porque no hace avanzar la trama; sin embargo, el director sabe el ambiente que está creando, sabe la sensación de caos y horror que quiere provocar en el espectador, y es por ello que con un detalle tan sutil y tan bien pensado consigue evocar esos sentimientos por todos los poros del metraje, desde los más a los menos importantes. Qué talento y qué mente más pensante.
En la línea de crear este ambiente, hay un elemento que no se puede obviar: el sonido. La música o, más bien, la ausencia de esta. Como ya se ha mencionado, la película es un viaje en el que acompañamos a Kate como si ella fuera la reportera y nosotros el operador de cámara del programa televisivo "Callejeros". ¿De qué se caracteriza este programa? De mostrarnos la realidad más dura al pie de calle, sin artificios ni dramatizaciones. Salvando las distancias, es este el fin al que aspira la película. Para ello, se han suprimido todo tipo de música que no juegue un papel determinante, dominando en casi todo el metraje el sonido ambiente: los pasos sobre la arena, las respiraciones que denotan difíciles decisiones, el alboroto de un tiroteo, o hasta la naturalidad de una charla en una reunión. Realmente nos metemos dentro de este mundo tan cuidadosamente construido para transmitir realidad. Solamente encontramos una banda sonora tenue en momentos de tensión, como la que conseguía pegarnos a la butaca en "Gravity" (Alfonso Cuarón, 2013). Una música dura, que va in crescendo conforme lo hace la acción o el dramatismo de la misma. Un plano cenital panorámico de un desierto con esta leve música no se entiende hasta que culmina y entra en plano en helicóptero a través del cual estábamos siguiendo el viaje. No se desaprovecha ni un solo plano, todo está milimetrado para que el espectador sea un compañero más y que pueda captar una clara visión de ese mundo.
Villeneuve habla a través de la cámara. Y una escena magistral para ello es la llegada de los coches a la ciudad de Juárez. Estamos viendo a unos niños jugando a fútbol en un descampado, cuando de repente la cámara comienza a girar, y vemos en la calle de al lado unos cuantos coches de policía rompiendo ese ambiente de tranquilidad y naturalidad que sin embargo desaparecen tras la continuación de este giro sobre sí misma que hace la cámara y vemos una panda de chavales sentados en un banco hablando. Pero siguiendo con este giro 360º, volvemos a ver a los coches avanzar, hasta que desaparecen por un túnel y, completado su recorrido, la cámara vuelve a enfocar a esos niños que ven como natural esas situaciones en su rutina y que, por supuesto, no se han alterado ni un ápice. Por supuesto, todo ello con el sonido ambiente de quien estuviera allí: el alboroto de gente, repentinamente superado por el sonido de los coches hasta que estos desaparecen y todo sigue en calma. Como ya avisa el personaje de Benicio del Toro, para nuestros oídos yanquis todo suena raro, pero si nos ponemos en la situación de los habitantes de la ciudad, podemos sentir las situaciones límite y el continuo peligro en el que viven su día a día. Por eso ponía el ejemplo de "Callejeros". Es la mejor comparación para entender la película: el día a día, la rutina un lugar cercano pero oculto lleno de problemas, presentado a un nivel de tierra, donde el espectador es el primero de los viajeros. En esta línea podría comentar muchos más ejemplos de esta fabulosa película, pero dejo al espectador que lo descubra en la sala de cine.

La película tiene momentos dramáticos muy marcados. Distintos asaltos u operaciones presentados en varias secuencias autoconclusivas (como tienen que ser) que nos mantendrán siempre al filo del asiento hasta que no sepamos como se va a resolver esa situación. ¿Qué tienen que hacer? ¿Qué es eso? Y ahora, ¿cómo van a seguir? ¿Va a ser así de fácil? ¿Qué problema les va a surgir? ¿Va a morir alguien? ¿Disparará? Son preguntas continuas que el espectador va a tener rondando su mente. En cada secuencia nos veremos conteniendo la respiración durante su desarrollo y exhalando profundamente o abriendo la boca en señal de máxima sorpresa ante la ansiada y a la vez temida resolución, al igual que ante la inteligencia del discurso conforme lo vamos captando. Todo esto tiene su punto álgido en una magnífica última secuencia de acción fantásticamente rodada donde las tramas de todos los personajes confluyen para hacerles avanzar ese gran paso que necesitaban, donde todo se explica y entiende, con un cierto giro que hace que no nos queramos perder detalle de la traca final.
En cuanto a los personajes, con solo leer el nombre de los actores, nos podemos hacer una idea de lo que nos vamos a encontrar. Emily Blunt demuestra mucha fuerza y vigor a la vez que fragilidad y horror ante los acontecimientos. Su interpretación (al igual que la de Benicio del Toro) merece como mínimo alguna nominación en la próxima temporada de premios. Sin embargo, una pregunta que puede desconcertar un tanto al espectador, es: ¿por qué alguien con tantos problemas dramáticos e inseguridades es puesta al frente de una operación de tal calibre? El punto flaco de presentar una personalidad tan vulnerable es que no deja espacio a mostrar esa seguridad y fortaleza de Kate que debería tener para estar ahí, y eso puede desenganchar al espectador el punto de vista de ella. Benicio del Toro, al igual que hacía en grado superlativo en "Escobar: Paraíso Perdido" (Andrea Di Stefano, 2014), se erige como soberbio robaescenas, con una actuación ciertamente contenida, sin puntos extremos, pero que llena la pantalla con su sola presencia y unas frases de diálogo más que profundas. Josh Brolin derrocha naturalidad y soltura, pero sí es cierto que su personaje no está hecho tanto para lucimiento como el de Emily y Del Toro. Para los fans de las series de televisión, será un auténtico regalo ver a Victor Garber ("The Flash" y "Legends of Tomorrow") y a Jon Bernthal ("The Walking Dead") en unos papeles más que suculentos.


Uno contra el mundo. Es lo que está en la mente de la protagonista de "Sicario", ya que contemplamos la guerra de un mundo y un conflicto de tantas dimensiones con una historia de personajes. También es lo que está en la mente de Denis Villeneuve, ya que dentro de un mundo tan comercial como es Hollywood es capaz de utilizar un gran despliegue para lograr una cinta de autor, que lleva su nombre por todos los lados.
Una mujer sola contra una problemática gigantesca. Un director con una mente única para triunfar a lo más grande. Esperemos que esta última afirmación sea confirmada por la Academia de Hollywood en Febrero.


"Sicario" (Denis Villeneuve, 2015). Reparto: Emily Blunt, Benicio del Toro, Josh Brolin, Victor Garber, Jon Bernthal, Daniel Kaluuya. Género: Thriller. Drama. Acción. Drogas. Crimen. Policíaco. Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=5QqkTUFdnE8


RJ

domingo, 8 de noviembre de 2015

"SPECTRE" Un ¿fin? por todo lo alto

Llega la nueva película centrada en el agente 007 James Bond. Este tipo de sagas son siempre seguro de calidad y disfrute. Esta última entrega no se queda lejos y raya a un nivel altísimo durante las dos horas y media que dura. Además de buena se amortiza con larga duración.
Tramas trabajadas, sorpresas, conexiones con el pasado, acción, buenas actuaciones y mujeres, buenas mujeres. Todos los ingredientes clave que siempre nos han entretenido en todas las películas de James Bond se pueden apreciar, y de que manera, en esta película. 
Es muy recomendable y casi necesario haber visto las anteriores películas para entender esta nueva en todo su esplendor. Aunque no hayas visto las precedentes no tendrás problema para disfrutar la película y meterte en la trama, pero no la entenderás al 100% y no apreciarás los homenajes y recuerdos que hay para las anteriores películas (además de importantes spoilers).
Al igual que en "Skyfall", esta vez también se dispone de un antagonista de renombre, con poder, excéntrico e interpretado a la perfección por un gran Christoph Waltz ("Django: Desencadenado", "Malditos Bastardos"). 
Léa Seydoux también está a la altura que el papel de 'chica bond' requiere. La intervención de Mónica Belluci se queda casi en anecdótica con un personaje que apenas influye en la trama. 
La película empieza soltando una de las mejores bazas que disponen. En México, el día de los muertos, desfiles, carrozas, caretas, disfraces y un más que increíble plano secuencia que te deja boquiabierto desde el minuto 0. 
Con esta película se cierra una trama y los rumores apuntan a que también se cierra la participación de Daniel Craig como Bond (el propio actor ya ha dejado claro que está casando del papel). El director, Sam Mendes, ya ha confirmado su desvinculación de posibles futuras entregas y todo lo que concierne a esta saga está en el aire. 
¿Tendremos nuevo James Bond como apuntan los rumores? ¿Volverá Daniel Craig a meterse en la piel del  agente secreto más conocido?¿Se dejará descansar la saga sin entregas cercanas? Todos esos aspectos entran dentro de un mar de suposiciones e incertidumbre. Lo que no está dentro de ese mar es esta última entrega que deja el listón muy alto y merecerá la pena para todo aquel que decida gastarse el dinero en ir a verla. Si vas un miércoles por los 3,90€ harás un choyo, sino simplemente pagarás por una calidad que te será ofrecida durante un tiempo elevado. 

"Spectre" (Sam Mendes, 2015). Reparto: Daniel Craig, Léa Seydoux, Christoph Waltz, Ralph Fiennes, Andrew Scott, Dave Bautista, Monica Bellucci. Duración: 148 minutos. Género: Thriller. Acción. Espías. Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=ycih-sGr9js 

JJ

“Spectre (007)”: cuando el pasado y el futuro se dan la mano por un fascinante presente

Al igual que el nombre en clave del espía más famoso del cine, el triunfo de esta nueva saga de sus películas puede explicarse con una fórmula matemática: el pasado del recorrido cinematográfico de James Bond presentado a modo de homenaje elevado al cuadrado (doble homenaje: a toda la filmografía anterior a Daniel Craig, y a las 3 predecesoras a la que nos incumbe) + una técnica impecable con medios e imágenes que logran posibilidades hasta ahora solamente soñadas + un amplío reparto de actores actualmente potentes = una completísima y más que potente mezcla llena de capas llamada “Spectre” (Sam Mendes, 2015).



Normalmente, la historia de una película te atrae por la estructura narrativa que tiene; en la gran mayoría, planteamiento-nudo-desenlace (si empieza fuerte, si mantiene el ritmo, si el final sorprende…). Por supuesto que encontramos potencia en este apartado, ya que arranca el film con una de las mejores secuencias iniciales vistas, en su duración mantiene ritmo (a pesar de decaer un poco tras la aparición de la chica Bond), el final tiene un ritmo frenético con bastante intriga hasta la decisión final… Pero además, la historia que te cuenta “Spectre” hay que mirarla desde otro punto de vista: el trasfondo, lo que no se cuenta (o casi no se explica) pero que está ahí. El fundamento de la trama es aunar todo lo visto hasta ahora para introducir un nuevo duelo pero, lejos de quedarse en una mera excusa para desarrollar la película, ese espíritu del pasado inunda toda la película con continuas referencias, imágenes, sentimientos que emergen (fantásticas referencias al primer amor de Bond y como contrasta con el aparente nuevo gran amor por el personaje de Lea Seydoux; recuerda al debate interno que sufre Lobezno por dejar atrás a Jean Grey en “Lobezno Inmortal” [James Mangold, 2013]). Con mayor o menor peso en la trama, se aúna ese sentir del pasado tan actual, alejando así la crítica a esta saga de espías de que cada película es independiente, con una chica, malo y trama distinta y sin trascendencia; toma trascendencia. Y como he avanzado en la introducción, no hablamos solo de la saga de Daniel Craig. A lo largo del film, y ya sí en un completo segundo (o incluso tercer) plano, hay continuos guiños a la saga del espía (el famoso esmoquin blanco con la flor roja, el paraje nevado con movimientos particulares, el coche clásico… y demás regalos directos a los más fieles de la saga). Todo esto está muy bien pensado, pero una película tiene que mantenerse por sí misma, y ahí reside la gran dificultad de construir este homenaje: conseguir, a pesar de ello, una identidad propia. Aquí reside de igual manera el gran logro del film.

Hablando de logros, la primera secuencia es una clarísima declaración de intenciones de la calidad que va a estar presente a lo largo de todo el metraje. Seguro que los productores del film se llevaron las manos a la cabeza cuando Sam Mendes les dijo que quería arrancar con un plano secuencia que va desde un plano general de una carroza en medio de un multitudinario desfile en México, hasta tener a Daniel Craig corriendo por la cornisa de un edifico, pasando por un primer plano de su máscara y la entrada a una habitación por la que han subido a través de un ascensor. Los espectadores también se echarán las manos a la cabeza, seguro, pero por la genialidad de este arranque que te atrapa al momento y la perfección que mantiene en todo momento (figuras claramente encuadradas, la profundidad de campo cuando sale por la ventana y camina por la cornisa, el perderse entre la gente, el carácter mujeriego de Bond… y todo sin cortar; bravo). Lo mejor es que esa técnica no se queda ahí, en una promesa, sino que cumple las dos horas y media de duración con juegos tan sutiles (a la par con el carácter de Bond) como puede ser una escena sensual de besos pegados a un espejo con un primer plano de sus caras reflejadas, la oscuridad en la que se sume y de la que surge el personaje tan enigmático del villano o continuos juegos con el enfoque de la cámara para guiar la atención del espectador e indicarnos qué mirar, donde está el truco…

Toda esta técnica no significaría nada sin unos actores sobre los que aplicarla. Salvando al personaje de Dave Bautista que, más que personaje, es un busto peleón al que solo se le ha otorgado una palabra de diálogo (seamos sinceros, ¿esperábamos algo más de él que repartir leches a Bond? Más aún, ¿necesitábamos algo más de él?), el reparto está más que a la altura. Christoph Waltz ya ha dejado más que probado que es el perfecto villano satírico, y aquí no iba a ser menos (el director le ayuda mucho, situándole en las sombras, dándole una voz profunda y regalándole planos más que favorables), pero tampoco es más, la verdad. Después de la brillantez desprendida por Javier Bardem como Da Silva en “Skyfall” (Sam Mendes, 2012), este villano no resulta tan aterrador y, obviando su omnipresencia, apenas tiene armas. Su resolución tampoco resulta nada del otro mundo, pero es significativo con respecto a Bond (ya lo entenderéis al ver el final). Daniel Craig sigue en su tono de gentleman británico, mujeriego, pícaro y enamorado reticente. Aunque al principio parece no haber química con Lea Seydoux, en la escena del tren ya comienza a avistarse lo que está por venir. La actriz francesa cumple a la perfección con su papel, tanto por el estupendo tratamiento que le da el guión (dentro de ese recuerdo de las pasadas entregas), cómo afecta a Bond y cómo se desenvuelve, tanto de chica frágil como fuerte e imponente. Secundarios de lujo como Ben Whishaw (magnífico en su forma de moverse; hay un plano en el que vemos a Bond con la figura del perfecto gentleman controlador con las piernas separadas y la mano en el bolsillo de la chaqueta y a Q con los pies juntos, perfectamente equilibrados, las manos juntas, cual típico informático superdotado), Monica Bellucci (breve pero intensa, con esa postura perfectamente erguida y recta pero con la inseguridad palpable en el rostro), Naomie Harris (buen apoyo aunque un tanto desaprovechada), Ralph Fiennes (digno heredero de M como el que pone las cosas difíciles a Bond pero que cuando no está lucha por él) y un genial Andrew Scott (tan inquietante como en su papel de Moriarty en la serie de TV “Sherlock”, aunque demasiado evidente su rol).


Como decía al principio, son varios y muy valiosos los ingredientes que hacen de “Spectre” una de las mejores películas de James Bond y, quizá, la mejor de la saga de Daniel Craig. Por tanto, ante los rumores de la posible despedida del actor de su papel, ¿qué mejor que hacerlo con la calidad de la que se disfruta en este film y un gran homenaje a todo lo anterior?   


"Spectre" (Sam Mendes, 2015). Reparto: Daniel Craig, Léa Seydoux, Christoph Waltz, Ralph Fiennes, Andrew Scott, Dave Bautista, Monica Bellucci. Duración: 148 minutos. Género: Thriller. Acción. Espías. Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=ycih-sGr9js 


RJ

sábado, 7 de noviembre de 2015

"La cumbre escarlata": Buen trabajo por doquier

Del aclamado director Guillermo del Toro nos llega una película que cumple todos los  requisitos para que merezca la pena ir a verla al cine. Buenos actores (actuaciones memorables), algún que otro susto sin llegar a ser película de miedo, decorados increíbles que dotan a la película que una puesta en escena sublime y una buena intriga que no se resuelve hasta el final. 
Bien es cierto que ni es una película que te hará sobrecogerte en el asiento (aunque algún respingo te llevarás) y tampoco tiene un guión que te hará pensar más de la cuenta. Lo que sí se nota es que en esta película se ha puesto mucho empeño más allá de las grandes actuaciones de su Big Four de actores. Llegar a la cumbre escarlata es llegar a un lugar tan siniestro como visualmente admirable.
La primera parte de la película está sustentada por un enorme Tom Hiddleston (Loki en "Thor" y "Los Vengadores") mientras que su hermana en la ficción (Jessica Chastain) permanece en su aterrador segundo plano. 
La segunda parte, la más activa, se desarrolla ya en la casa de los hermanos, conocida como "La cumbre escarlata". En esta parte emerge el personaje de la hermana con una sublime Jessica Chastain mientras que su hermano pasa a un segundo plano al tiempo que se definen los rolles de los dos personajes (la loca que lo controla todo y el hermano inocente que sólo obedece). 
Una de las pocas pegas que se le pueden encontrar a la película es caer en el tópico de dar una imagen de la protagonista como la rubia tonta que no se entera de nada de lo que sucede y aunque tenga el peligro delante de sus narices no llega a sospechar que la están llevando por el mal camino. Es cierto que este hecho es el que permite que la película desarrolle más la intriga, pero pierde parte del realismo que a veces viene bien detectar.
Para acabar cabe recalcar una de las partes más trabajadas y de las que más se agradece de toda la película. Si eres de los que les gusta fijarse en los más mínimos detalles de la película en sí te darás cuenta y disfrutarás de un hecho. El personaje principal (interpretado por Mia Wasikowska) se pasa gran parte de la película luchando por sacar adelante su novela. Una novela que tiene varios puntos característicos: busca una historia de amor y contiene fantasmas que, aunque estos fantasmas se encuentran en un segundo plano, todo el mundo cataloga a la novela como una historia de fantasmas.
Cuando acaba la película te das cuenta que la historia que escribe la protagonista bien podría llamarse "La cumbre escarlata" y ser exactamente la misma película que acabas de ver. Encajan a la perfección la novela del perosnaje principal con el propio guión de la película.
No es la mejor película del año, pero es un largometraje a la altura de muy pocos.

"La cumbre escarlata" (Guillermo del Toro, 2015). Reparto: Mia Wasikowska, Jessica Chastain, Tom Hiddleston, Charlie Hunnam, Doug Jones, Javier Botet, Jim Beaver. Duración: 119 minutos. Género: Terror, Romance, Fantástico, Thriller. Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=OojCfDlxg5Q


JJ